sábado 5 de diciembre de 2009

La ventana.



A veces, desde mi ventana, se ve un torbellino de arena, un imperio atómico, calles tan muertas como el olvido, bosques que desfilan rociados de cabellos fronterizos, tan helados como antiguos capiteles; mujeres de arco iris, hombres que se retuercen de amor y odio, olas de diamantes, estrellas que vomitan, yonkis que brillan al son de un tamborilero, princesas tan suaves como escotes de Mayo, madonnas en caballos risueños, algún borracho diurno, y algún que otro vendedor de ilusiones alboreas.
A veces, desde mi ventana, me veo a mí mismo,
y río, lloro, bebo, salto, me suicido, amo, a veces muero, y otras resucito.

viernes 23 de octubre de 2009

A kostas Vidas, lo prometido es... un placer



Kostas Vidas, borracho de cantina,
hermano de suspiro destructivo,
estos versos de amor superlativo
te ofrezco bajo el don de Proserpina.

Amor por la palabra libertina,
por el néctar activo y corrosivo,
por las calles mugrientas, por lo vivo,
por la muerte de Dios, por Diacepina.

Tú ya lo sabes colega, ... Dioniso...,
...Apolo.., la tragedia está servida,
pues vámonos al bar de aquel que llora,

ríe, canta y camina sin permiso.
¡Abandona sin miedo la partida,
quememos el rosario de la aurora!

miércoles 21 de octubre de 2009

"Poetilla" al borde de un ataque de nervios. Para mi gran amiga Victoria.



Llegado a este punto
podría decir:
me queda el recuerdo,
los buenos amigos.

Llegado a este punto
podría pensar:
he sido feliz
mas cuanto la amé.

Llegado a este punto
podría correr,
y nunca para,
surcar los confines.

Llegado a este punto
podría gritar:
¡estoy aterrado,
no quiero morir!

Llegado a este punto
Podría asentir:
¡de bueno fui tonto,
seré gilipollas!

Llegado a este punto
podría pensar
que no lo hice bien,
ni quise evitarlo.

Llegado a este punto
podría reír,
romper esta mierda
que no vale un duro,
volver a empezar.

...y es lo que haré.

martes 20 de octubre de 2009

De cuando una mañana me levanté creyéndome Garcilaso de la Vega.



Aún a riesgo de ser mortalizado
mi suspiro os ofrezco en azuzenas,
con más muerte que vida entre las venas
me arrodillo ante vos atormentado.
Amor es lo que siento, y derrotado
sucumbo ante la flor, que es vuestro pecho,
amor y sólo amor, aunque maltrecho,
por no poder puliros con grandeza.
Amor, a vos ya os pule la Belleza,
que os mece entre alboradas en su lecho.

martes 11 de agosto de 2009

On the street again



Cantó el borracho, llanto enloquecido
de sombras de ciprés, luciferinas
sonatas en alcobas diamantinas.
Llantos burlescos de amor y de olvido.

Cantó el poeta, noctámbulo gemido
de escarcha, marchitadas golondrinas
que siembran pulcro verso en las esquinas.
La blasfemia de un beso envejecido.

Poetas, borrachos, malditos sirvientes
de ritmo nochernirgo, caballeros
sin fe. Tormento y rechinar de dientes

agitan vuestras almas. Extrajeros
de exilio sempiterno, que a las gentes
aliviáis con oscuros cancioneros.

domingo 9 de agosto de 2009

Desde Barcelona



Si una noche de resuello,
en la puerta de una iglesia gótica,
me encontraras tullido y en harapos,
por favor, no dudes en ofrecerme
los finos encantos de una tímida pero cruel
botella de vino.

¿Sabrás prójimo vulgar
y hombre de sanas costumbres
ofrendarme como manda Belcebú
las benditas aguas del Leteo?

Sabes...
tan enferma y caótica
resulta la urbe en la madrugada,
que ni el mejor de los juglares saltarines
podrían ilusionar mi agónico balanceo.

Todo en la vida es agonía...
por eso el vino me consuela.

Huellas



De amor y pena a porfía
está mi vida sembrada,
y afirmo Dios la truncada
trotera del alma mía.

Trovar en noches solía
por parques de hoja otoñada,
penando por la esmirriada
canción de melancolía.

Del jardín los albos lirios
me ofrendaron sus delirios,
me colmaron de fragancias,

pero ahora es esta copa,
la fiel ninfa que me arropa
con decrépita elegancia.